En Selectividad, ‘chuleta’ o ‘codillo’

Si el fin es una plaza en tu carrera y lo único que importa es sacar el número más alto en Selectividad, Maquiavelo seguramente te diría que copiaras. Así lo ven al menos los que entre los compañeros se conocen como los espabilados, con metodologías muy distintas de los empollones, entre los que se sitúa un amplio espectro de jóvenes que comprende desde los que quieren copiar y no pueden, hasta los que lo mismo les da y suspenden.
Atrás quedaron el clásico boli rayado, el papel camuflado y el tatuaje rústico en el brazo, la tecnología avanza y ésta se aplica donde el ingenio la demande. La picaresca del futuro se presenta en archivos mp3 con apuntes dictados, mensajes sms, pinganillos casi invisibles, etiquetas de refresco previamente customizadas en photoshop…
Horas y horas de manualidades para evitar memorizar datos que según algunos “se olvidarán en dos días”, y para otros tantos “no sirven para nada”.
“Seguramente estudiar suponga un desarrollo importante para el cerebro, pero el que diga que los conocimientos del colegio, tal y como son estudiados, pueden recordarse o aplicarse miente, ya hiciera chuletas o empollara como un loco”, comenta Daniel, un licenciado en informática ya en funciones. “Todos hemos hecho esos exámenes y hoy en día nadie los pasaría”, añade.
Archivo, crear chuleta
Impresiones parecidas son las que nos ha dejado Javier Marín Ros, un joven de 18 años cocreador y director de Xuletas.es, algo que comenzó siendo un software que permitía la edición de textos para una impresión tamaño chuleta (con todos los colores, signos, fórmulas y patrones necesarios para hacerlo de una manera fácil y sencilla), que ha pasado a ser un portal 2.0 en el que los usuarios pueden compartir sus apuntes, trabajos y, por supuesto, sus mejores chuletas. (Podéis descargaros el programa haciendo click aquí)
Un programa que desarrolló en bachillerato, que poco a poco ha ido adquiriendo popularidad entre los internautas y que curiosamente su inventor no es capaz de sacar partido. “Yo la verdad es que no era de los de copiar, mi hermano pequeño por ejemplo sí, se saca todo con chuletas”. Javier, considera muy fácil copiar si te lo propones, aunque reconoce que también “depende de los colegios y los profesores, pero en general es muy sencillo”. “Es una pena que la formación básica de un niño se pueda limitar a eso”, concluye.
Lo último en chuletas
Una de las técnicas más curiosas consiste en camuflar tu chuleta en la etiqueta de una botella de refresco de medio litro. En Xuletas.es encontramos éste y otros trucos para aprobar sin más esfuerzo que el que te cueste hacer este tipo de manualidades. Ésta en concreto (según puede verse en el vídeo de la izquierda) consiste en escanear la etiqueta de una botella de refresco (que en muchas ocasiones permiten utilizar en un examen rellenas de agua), y mediante un editor de imágenes, alterar el contenido de los textos que hay en ella, sustituyéndolas según las necesidades. El resultado no queda muy real a menos que se imprima con mucha calidad y con brillo, para simular el efecto del plástico en el papel. Un tiempo que igual muchos prefieren dedicar a memorizar los datos necesarios para aprobar… Todo es cuestión de gustos.
Posted: May 29th, 2008 under Artículos.
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