Mi cuadratura
Esa noche me propuse cerrar un círculo. Se parece al surco que dejan las tazas de café en los cuadernos y las hojas. No escribí ningún nombre dentro, pero era un comienzo. Hace siete años le daba al play de un reproductor de VHS para ver Los amantes del Círculo Polar. Antes, tuvimos que ir al videoclub y vivir mil y una sensaciones. Con pesar, sólo recuerdo cientos de ellas.
Es cierto que las cosas han cambiado. Esta vez quise cerrar el círculo y no tuve más que escribir el título de la película en Google con la palabra “online” para poder verla. Agarré una manta, la shisha, un vaso de agua y me fui al salón.
Sabía que iba a escribir. Quería escapar de los lugares comunes. Escribir en la cama no me hubiera dejado completar el círculo. Hoy quería ir más allá de las mantas, las ventanas, las sábanas y las gotas de agua que se condensan en las persianas. Quería escapar de verdad.
No pude terminar la película. Tampoco la shisha. Nunca sabré si eso fue porque no quise ver el final o porque la necesidad de escribir era mayor a las ganas de llorar. Me encanta que haga frío.
Con 17 años todo se apreciaba de un modo distinto. Me alegro de haber despertado esta parte de mí que permanecía dormida. Cuando escribí estas líneas entonces supe cuáles eran mis verdades y cuáles mis mentiras. Ordené las culpas por categorías.
Ahora ya no tengo miedo. Yo te voy a querer siempre. Y si se acaba la gasolina me muero.
“Conseguí sacarle jugo a mis defectos y me va mejor desde que dejé de odiarlos”. Soy el reflejo de mi realidad en persona.
Todo cobra sentido. Ayer aterricé de bruces frente a un árbol nevado, aunque no me morí. Me rescataron del suelo y me acunaron. Mi nombre no se lee igual al revés y al derecho, pero lo que mata no es la bala, es el agujero en el pecho.
Bien. Se cerró el círculo. Ahora sólo busco dos ojos negros sobre una sonrisa, a poder ser con un gorro enorme de lana gruesa encima. Y el abrazo de sus manos.
Círculo cerrado. Dos horas hablando en la noche. Dijo que no quiere verme triste. “No mires”, le dije.
Supongo que ya todo ha cambiado.
Posted: February 12th, 2009 under Historias pixeladas.
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