Regreso
Caminaba despacio. Chispeaba en lo que es ya una locura climática para esta ciudad que sólo conoce seis meses de invierno y otros seis de infierno. Me encontraba de regreso a casa con la idea de comer; después de una rueda de prensa que ha terminado con preguntas en las que mis colegas sólo se interesaban por cuestiones que sólo les interesaban a ellos.
En el cruce que corta la Calle Doctor Esquerdo con Sainz de Baranda acostumbro a asomar la vista hacia las cajas y cartones que sirven de guarida para un vagabundo alcohólico; quizá porque la primera vez que le vi se encontraba masturbándose panza arriba en plano parque a plena luz del día. Hoy no estaban sus cajas. Sólo dos botellas de Pespi y un ramo encharcado con lo que parecían doce rosas rojas.
Dos pasos al frente y esquivo el carrito de una mujer barrendera con capucha. Está parada porque pretende hacer un descanso para el cigarro. Abre el paquete y tira el precinto al suelo. Mientras, con la pierna sujeta un carro con dos cubos de basura. Uno de ellos transporta una escoba y un recogedor desgastado.
Llego al portal de casa y observo estupefacto a una chica joven, china, sujetando dos bolsas de la compra y a la espera de que le abran con el telefonillo. No vive en mi edificio; ha venido a traerle la compra a la vecina del primero derecha. Esa a la que a veces le bajamos la basura. La pobre permanece atenta a la escalera esperando a que alguien pase para poder deshacerse de ella. Hace unos meses que no puede bajar ni al portal.
Debería escribir lo antes posible sobre la rueda de prensa en que he estado. Primero comeré algo.
Posted: February 23rd, 2010 under Historias pixeladas.
Comments: none

