Doble sentido
Quise juntar el agua con aceite. Quizá por eso el fracaso es relativo, no porque fuera anunciado, sino porque una calle de un sólo sentido hacia el río también puede ser un callejón sin salida. Si no temes desembocar en el mar entonces da igual. Lo mismo si puedes volar. No es el caso. ¿Fracaso? Quizás.
Si nunca me han importado las críticas de los que no me importan sería más que oportuno reflexionar sobre la importancia que se le debería de dar a los halagos. Poco importa si están bien o mal fundados. Lo cierto es que empieza a ser agotador este disfraz de existencia. Ese que no se conforma con existir. Trabajar para poder trabajar es algo así como ahogarse para poder respirar. Esto, sumado a que cada vez se aleja más allá el castillo entre la nieve y que el coche cualquier día deja de funcionar. Y esta vez sé que nadie lo va a pagar.
Pasan las semanas más deprisa que los días. Pasan las sonrisas por delante de mi cara y sólo veo tormentas y envidias. Ignoro lo que las motiva. Esta es una profesión muy humana. Y esta raza es inmunda. Maldita evolución sobrevalorada.
He pensado en dejarlo. También he dejado de pensar. Hace tanto tiempo que nadie me salva la vida que empiezo a dudar de que quede algo interesante que merezca la pena salvar. Hace unos años las cosas se veían mal; pero salvar los vinilos parecía el mejor de los planes si esto se inundaba sin más. Ahora lo que quiero está muy lejos; inalcanzable (y ahora es el tiempo el que mide las distancias). En mis ratos libres ya no sé lo que quiero, y he descubierto esa impotencia subversiva fruto de hacer algo que está bien hasta que llega alguien y lo arruina. No son castillos de arena pero puede servir a modo de metonimia sencilla.
Tengo dos sueños a largo plazo y uno de ellos es imposible en vida. La pena de cumplir uno demasiado pronto es perder el sentido; eso y que las ganas que te impiden poner fin al tiempo entre tus caricias y ese sueño se vuelvan más y más fuertes; y más en estos momentos de la noche en los que la luz se resfría.
Posted: November 28th, 2009 under Cajón desastre.
Comments: 3
Comentarios
Comment from Blood Dragon
Time: 28 November, 2009, 8:01 pm
A veces es mejor dejar de pensar, cerrar los ojos por un momento y sentir el abrazo de aquellos a quienes importas, solamente por eso ya hay cosas que merezca la pena salvar, ¿no crees?
Comment from Doblezero
Time: 4 December, 2009, 11:46 am
Cuando tengo momentos de hastio como el que se desprenden de tus palabras me funciona alejarme del mundo, ir a buscar la soledad del ruido de unas olas, parar en seco y buscar las mejores formas de seguir luchando, las mejores razones porque las hay y valen la pena.
Un cordial saludo
Comment from beechclub
Time: 15 December, 2009, 6:02 pm
Es la palabra.
¡Puñetera!!
Verbalizar el pensamiento nos hace mejores, pero nos trae nuevas torturas. No podemos pensar sin lenguaje. Eso dicen los científicos. Podemos creer que sí, pero , por lo visto, no se puede.
Los animales lo hacen. ¿Cómo piensan los animales?
Y si nos hubiéramos criado en la selva sin adultos, como Mowgli, ¿Cómo serían nuestros pensamientos?
Siempre hay otro sueño, Gustavo… aunque, a veces, no lo veamos, nos espera un poco más adelante…. al tiempo.


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